Mi experiencia como ponente en CyberCamp18

Aunque el año 2.007 fue un «no parar» en cuanto a esto de dar charlas y talleres tras ganar la Imagine Cup de Microsoft, desde entonces no había tenido la oportunidad de volver a subirme en un escenario para contar cosas.

En estos últimos años, entre formación, autoempleo, autoría de libros, desarrollo de ideas, docencia, consultoría, … y ser padre, se me complicó un poco sacar tiempo.

Sin embargo, tras cumplir el sueño de ser profesor, me apetecía mucho volver a tener los nervios de dar una charla, de dedicar tiempo a montar un taller en el que contar cosas que hago y he ido aprendiendo con la experiencia.

Sin embargo, meter la cabeza en un congreso no es nada sencillo. Hay que apuntarse al CFP (Call For Papers) y enviar lo que tienes en mente. Detallar en qué va a consistir, de qué vas a hablar y tratar de convencer a la organización del evento de que tu propuesta puede aportar valor a la audiencia.

Para que te hagas una idea, me he presentado a 8 congresos antes de conseguir que me aceptaran la primera ponencia. Mi «rebautismo» dando charlas ha sido el evento CyberCamp18.

En esta ocasión lancé un órdago al CFP y me presenté a las tres categorías posibles:

  • Ponencia tecnológica: propuse hablar de mi proyecto personal DefenderEye. Quería contar los motivos que me hicieron desarrollar la herramienta, para qué sirve y mostrar desde dentro cómo funciona (detallando código, infra, …).
  • Charla motivacional: propuse una charla en la que contar cómo iniciarse en el mundo de la seguridad, la formación disponible, certificaciones, tipos de perfiles laborales y, sobre todo, consejos basados en mi experiencia como gestor de equipos de seguridad y mi relación con RRHH en cuanto a búsqueda de perfiles. Todo, desde un punto de vista de mucho humor.
  • Taller técnico: propuse un taller en el que describir los principales servicios de AWS junto con las «best practices»a tener en cuenta para tener lo más seguro posible nuestro entorno.

Tras semanas de espera, me llegaron tres correos a la vez en la que se me comunicaba que no había sido elegido para las dos primeras opciones. Cuando abrí el tercero ya estaba resignado a que, un año más, no había conseguido el objetivo.

Sin embargo, en esta ocasión, el texto era diferente:

Una vez superada la emoción inicial, vienen los nervios… ¿soy capaz de estar dos horas hablando? ¿Me quedaré corto? ¿Me pasaré de tiempo?

Inicialmente hice una lista de todo lo que consideraba que debía contar, el cálculo de tiempo me daba… casi cinco horas. Mal empezamos…

Tras refinar, quitar y pulir temario, lo dejé en tres horas. Seguía sin valer.

Finalmente, tras muchas revisiones y el doloroso proceso de quitar cosas que sientes que tendrían que estar, conseguí clavar las 2 horas oficiales.

El resultado lo tenéis aquí, espero que os guste!

¿Y la experiencia, qué tal? Pues la verdad es que estupenda. La sensación de volver a subirme a un escenario y de tener de nuevo a un grupo de personas con ganas de escuchar lo que vienes a contar es realmente maravillosa.

No puedo más que dar las gracias al público que asistió al taller, todos mostraron interés en lo que le estaba contando y me lanzaron preguntas que denotaban que les estaba aportando valor, así que considero el objetivo cumplido.

Por otra parte, la organización de Incibe se portaron de 10. Trato amable, preocupación en todo momento por lo que pudiera necesitar y siempre con una gran sonrisa. Se nota que hablamos de un evento organizado desde la ilusión y las ganas de hacer algo interesante.

Sin mucho más que contar, me despido. Por mi parte, trataré de estar en CyberCamp19 y volver a formar parte de un evento tan importante como este.

Saludos!